|
|
| Friki-viaje a... |
|
Los que disfrutamos con los juegos de simulación histórica nos hemos podido ver asaltados por la curiosidad, a la hora de mover nuestras fichas de cartón a través de una playa en Normandía o contando dos puntos más de movimiento por subir Arapil Chico, de saber si realmente el terreno representado en ese mapa es correcto, para así poder enviar una carta de queja al diseñador del juego para hacerle ver que no tiene ni idea de lo que hace. O, de forma más lírica, cómo era ese sitio donde hombres y animales combatieron por la gloria, por su país, o porque no había más remedio. Más de uno y más de dos hemos visitado esos sitios, en excursiones organizadas a tal efecto, o arrastrando a algún pobre amigo incauto al que hemos engañado diciéndole que “al lado hay un paisaje muy bonito”, cuando nuestro íntimo deseo era ver la abadía de Montecassino (sí, soy culpable). Hay grupos de reenactors que van más allá, y no sólo se conforman con visitar estos parajes, sino que además recrean esos períodos históricos con los uniformes y toda la parafernalia (¡incluso vehículos!) para poder vivirlo todo más intensamente. Que de todo hay. Yo sólo he visitado algunos de esos lugares, a veces coincidiendo con algún reenactor (o cientos), y la verdad es que más de uno de aquellos te pone los pelos de punta. Como asomarte a Pointe du Hoc y ver por dónde subieron los hombres del 2º batallón de Rangers para destruir unos cañones que ya no estaban allí. O las suaves lomas de Waterloo a través de las cuáles cargó incesantemente la caballería francesa aquel 18 de Junio. O la anchura del Waal por donde cruzó parte de la 82 Aerotransportada durante la operación Market-Garden, montados en unos botes que se hundirían en la piscina de mi pueblo. O el punto máximo de mi (modesta) experiencia: dar una vuelta por las Ardenas montado en un SdKfz.
Además, y eso se nota cuando uno viaja por parte de Europa, observas con envidia cómo en muchos países esos lugares históricos están cuidados y protegidos, se rememoran los hechos que allí sucedieron, hay infinidad de museos... y en España nadie sabe dónde están los Arapiles, como no sea para poner una autopista. Por ejemplo. El caso es que me propongo presentar algunos de estos campos de batalla que he visitado, tal y como se encuentran en la actualidad. No pretendo que sea algo intensivo, ni daros consejos de lo que se puede ver o no, ni cómo llegar. Para eso está Internet. Tampoco que lleguéis al extremo de entrar en esos grupos de reenactors para entrar de lleno en la Historia, aunque aquí os presente a alguno de ellos. Mi intención es más bien que os pique el gusanillo y veáis que se pueden visitar estos lugares, y pasar unas vacaciones alternativas que satisfagan la curiosidad del friki... siempre que sepáis como engañar a la parienta. |
|
clubdragon.com © 2008 |